Murphy, el de la ley, si existe

fiesta

Si puede pasar, créame que pasará.

Toda planificación debe tener en cuenta la contingencia. Cuando se planifica una despedida de solteros, es bueno que se considere que no todo saldrá como está planeado y menos si hay alcohol de por medio. Hay que ver la cantidad de historias que comienzan hablando de una celebración y terminan en todo menos eso. Cuadras todo, preparas de manera sincronizada cada actividad, el momento de los juegos, la música, la entrada de la stripper ideal y ella nunca aparece, te envió un mensaje y no lo viste, hay que improvisar y con algo de estrés y alcohol la musa se presenta intensa.

Un fallo en las actividades no es la única situación incómoda que tal vez haya que sortear. Una acrobacia en la pista de baile puede llevar la fiesta al hospital, una caída del homenajeado puede terminar hasta en una fractura. Lo ideal es que, a menos que sean un grupo de amigos extremos entrenados, preparen unas actividades que no revistan mayor peligro. Recuerda que la idea es pasarla genial.

Si la juerga está diseñada para ser intensa, buscar un lugar alejado de donde vives puede ser lo ideal. En esos lugares las personas se desinhiben más y en consecuencia se divierten más.

despedida murphy

Es importante que se establezcan reglas para tratar de controlar de alguna manera la experiencia. No es buena idea hacer predespacho. El beber antes de la despedida no le deja espacio al cuerpo ni al cerebro para absorber alcohol, lo que produce incómodas situaciones al comenzar la fiesta y eso puede echar a perder lo divertido que pudo haber sido. Todo tendrá su momento y debes aclararlo como organizador.

Celebrar a lo grande, un tremendo hotel de lujo, suite, mucho alcohol y el momento esperado había llegado, unas espectaculares strippers que se escogieron con sumo cuidado, perfectas, estaban por entrar. Ya no aguantábamos con nuestras almas del alcohol que habíamos consumido y llegaron. El impacto fue de tal magnitud que literalmente estábamos que moríamos; pero de la risa, preguntamos ¿Qué es esto? Y de inmediato comenzaron a bailar y a quitarse las corbatas y los pantalones, sí, así como les digo; eran unos tipos. Estábamos tan borrachos que terminamos la rumba con estos tipos bailando como locos. Ahora que lo recuerdo, no puedo imaginar que hayamos gastado tanto dinero para pasar la noche con unos tipos. Aclaro, que solo bailamos.

desmadre despedida

Aunque les suene a película, estas cosas ocurren, al final se enteraron que hubo una fiesta de solteras que vivieron algo parecido, con la diferencia que ellas no estaban borrachas y llamaron a la agencia y les resolvieron el problema. Por cierto, no fue la fiesta de la pareja de mi amiga.

Menos mal que la fiesta, como diría mi amigo Cervantes,  fue en un lugar del cual no quiero acordarme. Una población muy divertida, muy bonita; pero bastante lejos de donde vivimos. No sé por qué pero no tenemos ninguna foto en nuestro baúl de los secretos, debió haber sido por la borrachera que no alcanzamos a pensarlo…