La tecnología autosustentable gana espacios en el campo

Ciudad Rural
Proyectos en entornos rurales para mejorar la calidad de vida de los poblados

En los últimos años, la tecnología ha sido un factor de cambio para el campo. Desde energía sustentable generada con bicicletas,  hasta hospitales y escuelas que apuestan por la innovación ecológica.

El primer caso se trata de la vivienda sustentable y bioclimática, una inquietud a nivel mundial que favorecería a miles de comunidades rurales alrededor del mundo. En México este proyecto ahora es realidad, se trata del barrio “Nuevo Juan de Grijalva”, ubicado en Chiapas y es la primera ciudad rural autosustentable del mundo. Un proyecto de arquitectura bioclimática, con energía renovable, ecotecnologías y producción autóctona de alimentos para el consumo de los habitantes del poblado.

En este proyecto participaron la Universidad de Ciencia y Artes de Chiapas (UNICACH), que ya ha trabajado anteriormente en planes similares, junto con la Universidad del Valle de México (UVM) y la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Esta tríada académica desarrolló un proyecto para construir casas sustentables edificadas con materiales económicos,  ecológicos y provenientes de la zona.

Ciudad RuralEn otro país de Suramérica, han apostado por la educación sustentable y es el caso de Uruguay, donde en un pequeño pueblo llamado Jaureguiberry, a 80 kilómetros de la capital, nació la primera escuela autosustentable. Este recinto escolar ha sido construido con materiales reciclados; neumáticos, latas y botellas de plástico. Además, la energía eléctrica es obtenida a través de paneles solares y dispositivos eólicos. Y, como si fuera poco, la comida que consumen los niños, también proviene de la escuela, pues es producida allí mismo, en huertas.

Argentina es otra de las zonas que apuesta por la innovación ecológica y esta vez en el sector de salud. Se trata de una iniciativa desarrollada por el Instituto de Investigación en Energías No Convencionales (INENCO), y es uno de los primeros hospitales bioclimáticos de Sudamérica. Ubicado en una provincia de Jujuy, llamada Susques, este recinto sanitario es un proyecto de arquitectura sustentable construido con materiales de la región y con alta tecnología ecológica, como calefacción sin electricidad y paneles de energía solar.

Otro de los hallazgos tecnológicos que están al servicio de comunidades rurales es la “bicimáquina”, un invento del guatemalteco Carlos Marroquín junto con la asociación europea Maya Pedal. Se trata de un aparato que integra la bicicleta como herramienta facilitadora de tareas diarias en los pueblos, como desgranar, moler, bombear agua o licuar alimentos.

La fabricación de la “bicimáquina” es bastante sencilla e incluye partes de bicicletas antiguas, concreto, metal y madera. Son vendidas a través de la página web de Maya Pedal y los fondos recaudados se utilizan para ayudar a comunidades rurales afectadas por la guerrilla.  El ingenio de este centroamericano ha tenido tanto éxito que se está comercializando en otros países como México.

En otrora, la tecnología estaba al servicio de dinámicas mucho más invasivas, llegaba a industrializar, “civilizar” todo a su paso y convertir en dependientes a la electricidad a comunidades que muchas veces ni siquiera tenía acceso total a ella.

Corren otros tiempos ahora, pues cada vez son más los proyectos llevados a cabo para mejorar zonas marginadas, sin incidir en sus ecosistemas ni costumbres, sino buscando aún más armonía en la relación poblado-espacio natural, autosustentabilidad y la menor vinculación posible con la electricidad.