El agua también se va a la ciudad

acueducto

El agua también se va a la ciudad.

Según datos proporcionados por la ONU, el 50% de las personas vive en ciudades y en 20 años, esta cifra se elevará a 60%.

Esto se acentúa más en los países en desarrollo, esta situación trae consigo una escasez del vital líquido que se complica aún más con las dificultades para hacerla potable.

Estimaciones de la propia organización aseguran que un 96% de la población urbana había utilizado una fuente mejorada de abastecimiento de agua en comparación con un 81% de la población rural. Esto nos deja claro que unos 653 millones de habitantes de zonas rurales no tienen acceso a una fuente mejorada de agua potable. Lo que los hace más susceptibles a enfermedades.

escasez de agua

Datos reflejan que para 2010, un 79% de la población que vive en áreas urbanas tenían acceso a saneamiento mejorado, mientras que la población rural apenas si llegaba a un 47%.

Las poblaciones con menos recursos son los que más sufren por agua, aunque rurales, sus poblaciones también han crecido y los mecanismos que tienen para producir el dinero necesario para poder pagar por saneamiento del agua y servicios conexos, son muy pocos. Eso los coloca en una situación de vulnerabilidad, aparte algunas empresas buscan radicarse en zonas rurales por los bajos impuestos y muchas de ellas no cumplen con las condiciones mínimas de cuidado con el medio ambiente. Por un lado llevan progreso y por otro lado pueden estar llevando también muchos problemas.

Las zonas rurales tienen sistemas de acueductos que llevan mucho tiempo, no cuentan con el monitoreo frecuente que garantice la optimización del servicio. Son sistemas que presentan muchas fugas, son en su mayoría viejos y las fugas frecuentes dañan calles, casas y edificios. Fueron sistemas construidos para una cantidad dinámica de servicio mucho menor a lo que es hoy la exigencia, por esta razón son presionados al máximo y se terminan deteriorando con mayor rapidez.

Ahora trate de imaginarse una población rural con todos estos problemas y que vivan de la agricultura, en este caso el escenario es más complicado. Los desafíos para optimizar la siembra necesitan de mucha agua y si las cantidades a producir son mayores entonces podrá imaginar las penurias que deben pasar los granjeros para poder satisfacer las demandas de agua de la plantación. Si los sistemas de riego son rudimentarios, las pérdidas por fuga de agua son importantes.

siembra

Es un problema de muchas conexiones, de elevadas presiones que necesitan estudios y diseños adecuados para hacer eficiente la distribución del líquido. En la medida que las presiones son altas para poder recorrer grandes distancias, las fugas se hacen frecuentes. Juntas indebidas, conexiones mal hechas, definitivamente hay que detectar de manera eficiente las fugas para no perder el agua y los sistemas usados no pueden ser los que se usan para tubos de metal, en el campo la mayoría son ductos no metálicos para los que se necesita un tipo de detector de fallas que pueda adaptarse.